Luego de una charla con la gente de Manhuako, decidimos fusionarnos. Esto significa que dejaremos la pagina y comenzaremos a subir todo el contenido en:
- Manhuako.net
- IkigaiMangas
- MhScans
- Y proximamente 2 sitios mas
Para cualquier consulta o mas informacion, envia un mensaje por Discord.
Capítulo 17: Tae-seok destaca poco a poco
Terminó la clase nocturna llamada Visión de Gestión al Estilo El-sung y eran ya las 8:40 p.m.
Innovación, cultura, liderazgo y cambio: esas fueron las temáticas de la jornada.
Fue una capacitación con cierto valor, pero el agotamiento empezaba a hacer mella en todos. Después de un horario que comenzaba desde temprano en la mañana, los cuerpos y las mentes pedían descanso.
Tae-seok regresó al alojamiento y, tras terminar el ensayo reflexivo que había dejado incompleto, soltó un suspiro.
‘El horario es realmente apretado. De verdad.’
Sin embargo, algo lo reconfortaba: la gente estaba cooperando bien.
A partir de las 9:00 p.m., los compañeros comenzaron a llegar uno a uno para entregar sus ensayos.
—Es la habitación B1.
—Sí. Gracias. ¿Podría marcar aquí y firmar, por favor?
—Ah, ya tienes preparado esto también.
—Sí. Para asegurarme.
—Es la habitación B25. ¿Puedo entregarlo ahora?
—Sí. Le encargo su firma aquí también.
Al establecer un plazo de treinta minutos, todos siguieron las instrucciones con disciplina. La mayoría llegó puntualmente a la B13. Por supuesto, no todos entregaron; pero Tae-seok ya lo había previsto. Había preparado una lista numerada de las habitaciones B01 a B50 y, al requerir firma al entregar, podía identificar en segundos quiénes faltaban, sin necesidad de revisar cada ensayo.
¿Sería por eso?
La verificación le tomó apenas quince segundos. Lo único que tuvo que hacer fue enviar mensajes de recordatorio a quienes aún no habían cumplido.
En ese momento, llegaron los cinco voluntarios que se habían ofrecido antes de la clase nocturna.
—¡Oye! Ya estamos todos aquí.
Tae-seok, que no desperdiciaba ni un instante, se puso frente a ellos y fue directo al grano:
—La gimnasia del Grupo El-sung se divide en catorce movimientos. Les mostraré cada uno paso a paso.
—¿Es realmente necesario hacer esto de antemano? Lo aprenderemos mañana de todos modos.
—Seguramente tendrán menos estrés si lo aprenden antes de que el instructor lo enseñe. Además, recuerden que es una evaluación relativa por equipos. Si algunos lo siguen bien, el instructor tendrá una impresión positiva, y ustedes podrán ayudar a quienes tengan dificultades. Les pido solo veinte minutos. Lamento molestarlos cuando deben estar agotados.
—No te preocupes. Vamos, aprendamos esos veinte minutos como dice el señor Tae-seok y luego nos vamos rápido a asear y dormir.
—Hagámoslo.
No tardó ni veinte minutos en enseñarles los movimientos básicos.
Claro, no esperaba que los dominaran del todo. Pero tenía un plan para reforzarlo.
—Díganme, ¿terminaron de grabar?
—Sí.
—Por ahora subiré el video solo a nuestro chat grupal de los cinco. ¡Ah! Y me gustaría que los que están aquí me acompañen hasta el final en este rol de servicio. Si lo hacemos juntos hasta el final, distribuiré los puntos de mérito de manera equitativa. Así que, confiemos los unos en los otros y esforcémonos.
Al mencionar primero el tema sensible de los puntos, todos asintieron con seriedad.
La mayoría anhelaba con fuerza obtener el puesto que deseaba. Sabían que, además de los exámenes y las impresiones ante los mentores, los veinte puntos de mérito otorgados por iniciativas autónomas serían decisivos. Por eso estaban dispuestos a sacrificar su tiempo libre mientras otros descansaban.
Tae-seok pensó que, con esos cinco a su lado, el resto del trabajo avanzaría sin contratiempos.
Y acertó.
Los cinco respetaban su forma de pensar. Él les transmitía solo lo esencial, compartía ideas, discutían estrategias y tomaban decisiones conjuntas. No había fallas en su juicio.
¿Quién, entonces, podría ignorar a Tae-seok? ¿Quién podría odiarlo?
Aunque estuviera lejos del mundo académico, su mente era ágil en lo que realmente importaba en el ámbito laboral.
Gracias a sus años en obras de construcción, sabía cómo ejecutar tareas de la manera más eficiente, rápida y cómoda posible. Había aprendido, además, a manejar —y a veces cortar— relaciones humanas, y a guiar a otros hacia decisiones racionales.
Creó un chat aparte con los cinco voluntarios y subió el video grabado durante la práctica.
¡Ding!
?Kim Tae-seok ha subido un video.?
Y el mensaje que lo acompañaba:
> Kim Tae-seok: Los que no lo sepan, por favor usen esto como referencia. Estoy revisando el folleto de capacitación ahora y dice que también hay puntos individuales en el proceso de práctica. No cometamos errores mañana y hagámoslo bien. ¡Ánimo!
Las respuestas no tardaron:
> Kim Hyeon-su: ¡Señor Tae-seok! Gracias por la buena información.
> Jo Dong-hyeon: ¡Okey! Hagámoslo bien todos.
> Choi Jin-yeong: ¿No parece que tenemos un buen trabajo en equipo?
Tae-seok sonrió de lado y se dirigió a la sala de reuniones pequeña en busca del mentor guía.
—Ah, ¿equipo B?
—Sí. Mentor guía, ya se entregaron todos los ensayos reflexivos y los he consolidado.
Los documentos estaban dentro de un sobre sellado, ordenados y listos.
—¿Lo hiciste pronto?
—Sí. Como les avisé con tiempo, fue rápido.
—Ciertamente hice bien en nombrarte líder. El trabajo fluye fácil.
—Gracias.
Pero algo llamó la atención de Tae-seok: el sistema de megafonía seguía inactivo.
‘¿Eh?’
—Ah, ¡la megafonía! El técnico no vino. Si funcionara, el control sería más sencillo…
—Espere un momento. ¿Puedo revisarlo?
—¿Sabes cómo?
—Sí. Por lo que veo, parece que lo que debería ir en el conector de audio está conectado en el de micrófono.
—¿Ah, sí?
Tae-seok intercambió los cables, encendió el amplificador y dio unos golpecitos al micrófono con el dedo.
¡Tun! ¡Tun!
El sistema cobró vida al instante.
—¡¿Qué?! ¡¿Era así de simple?!
—Tal vez se conectó mal mientras limpiaban. Eso es lo que parece.
—Vaya… y yo preocupándome en vano. ¿Tu compañero de cuarto estuvo haciendo ese desmadre hasta la una de la madrugada con esto?
——
Tae-seok guardó silencio. Sabía que hablar mal de otros siempre termina volviéndose contra uno mismo.
El mentor guía, como si también lo supiera, cambió de tema con naturalidad:
—Entendido. Buen trabajo. Ve a descansar; debes estar cansado.
—No se preocupe. Aún me falta verificar una cosa. ¡Ah! Ahí vienen.
Dos compañeros de la habitación B07 entraron.
Tae-seok los recibió con una sonrisa:
—¿Saben que el turno de guardia es hasta las once, verdad?
—Sí.
—Uno de ustedes vaya al pasillo derecho y cierre la puerta con llave; verifique también que todas las ventanas estén cerradas. El otro quédese aquí de guardia y llene el registro de servicio, por favor.
—Sí, de acuerdo. Señor Tae-seok, usted lo hace muy bien como líder, ¿no?
—¿Usted cree?
—Es mucho mejor que ese compañero torpe de ayer.
Ante los elogios, una sonrisa genuina apareció en el rostro de Tae-seok.
Y no solo en el suyo.
Los mentores guía también observaban con atención.
‘Es inteligente. Y muy servicial.’
La primera impresión no podía ser mejor.
En realidad, no eran muchos los nuevos empleados que actuaban con tanta meticulosidad y proactividad por iniciativa propia. Kim Tae-seok pertenecía a esa minoría.
‘Un chico así sería perfecto para ventas…’
El subgerente Kim Min-seong, cuya área era precisamente las ventas, pensó que le encantaría tenerlo como subordinado.
Pero sabía bien que eso no sucedería.
En El-sung, una de las empresas más prestigiosas del país, había puestos con perspectivas mucho más brillantes que las ventas.